Salud del cuerpo

 

 

HELIOTERAPIA

2016-07-23 Por: Carolina Raquel Godines Fragoso 4

“Suave ciertamente  es la luz, y agradable a los ojos ver el sol” (Eclesiastés 9:13)

El sol nos acompaña día a día, desde los comienzos de este mundo, en muchas culturas es considerado un  dios, pues atribuyen que gracias a su presencia la tierra existe. Sin embargo sabemos que fue nuestro maravilloso Dios quien en su infinita sabiduría colocó ese brillante astro para darnos luz y muchos beneficios más.  Pero la constante contaminación ha hecho que cada vez más tengamos que cuidarnos de los rayos solares. Muchas personas creen  que lo mejor que tiene el sol para ofrecer es darnos un hermoso bronceado, no obstante,  febo tiene mucho más que ofrecernos que una piel tostada, y en eso se basa la helioterapia.

Esta disciplina utiliza los rayos solares como ayuda terapéutica para tratar diversas afecciones de salud, el sol es parte fundamental de la nutrición de nuestro organismo y resulta indispensable para la salud. Para lograr los resultados esperados, la helioterapia debe llevarse a cabo  de forma moderada  y tomando las precauciones necesarias para evitar riesgos.

Baño solar terapéutico

La exposición al sol debe ser paulatina y  progresiva, de modo que la piel se habitúe poco a poco.  Se debe comenzar con una sesión  de 10 a 15 minutos diariamente, dependiendo del tipo de piel y la forma en la que se adapta, hasta llegar a 50 o 60 minutos.

También se puede iniciar exponiendo solamente los pies, y a medida que aumenta la duración de la sesión, se debe ampliar el área de exposición  (piernas, vientre, pecho, espalda) hasta completar la totalidad del cuerpo.

Para que todo el cuerpo reciba la luz solar, cambie de posición cada 5 minutos.  Si se desea, puede hacerse  un receso de 15 minutos a la mitad del baño del sol.

Algunas personas, durante la segunda parte del baño de sol, se envuelven con una manta seca, manteniéndose expuestos al sol por 15 minutos más, para fomentar la transpiración.

Al finalizar, ya sea que se haga la segunda parte o no, haga fricciones con agua templada o fría, primero en la cabeza, pasando por los brazos, las piernas y, por último, la espalda y el vientre.

También puede tomar una ducha fría o, si está en la playa, zambullirse en el mar.

Recomendaciones:

·         Lo mejor será realizar los baños en las primeras horas de la mañana o las últimas  de la tarde.

·          Nunca se exponga al sol entre las 11 y las 14 horas, principalmente en las épocas de sol fuerte.

·         A lo largo del baño, beba agua y jugos naturales frescos para evitar la deshidratación.

·         No use maquillaje durante la exposición.

·         No realice una cura solar si tiene sueño, ya que no puede dormirse expuesto al sol.

·         Lleve a cabo el baño con la menor cantidad de ropa posible.

·         Utilice protección solar, proteja la cabeza con un sombrero liviano.

10 buenos motivos para tomar baños solares:

1.      Contribuye en la producción de endorfinas, por lo que induce al optimismo y tiene acción antidepresiva y energizante.

2.      Fortalece los huesos dado que favorece la síntesis de vitamina D, indispensable para la salud ósea.

3.       Según un estudio de la Universidad Médica de Graz (Austria) dicha vitamina también contribuye a aumentar la salud sexual.

4.      Relaja los vasos sanguíneos estimulando la circulación y activa a elaboración de glóbulos rojos

5.      Debido a que mejora la irrigación, posee un efecto regenerador de las fibras musculares, aumenta el tono muscular (no el volumen) y mejora el rendimiento motor.

6.      Aumenta la sangre que circula por la piel, ya que dilata los capilares que se encuentran en la superficie cutánea. Acelera la recuperación de ciertas afecciones de la piel

7.      Reduce inflamaciones superficiales, y alivia contracturas, golpes y dolores musculares, gracias a que estimula la circulación sanguínea y las terminaciones nerviosas de la piel.

8.      Impulsa la transpiración, permite eliminar toxinas internas, desintoxicando así el organismo.

9.      Tienen efecto antiséptico y antibacterial, ya que ante las radiaciones ultravioleta muchas bacterias y agentes productoras de enfermedades prácticamente no pueden reproducirse o mueren.

10.  La luz solar aumenta la cantidad de glóbulos blancos en sangre y activa los procesos defensivos del cuerpo.

Con los cuidados adecuados, los baños de sol resultan beneficiosos a cualquier edad, y constituyen una herramienta natural para restablecer la salud y cargarnos de energía.

¡Bendiciones!




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