Matrimonios

 

 

EL MATRIMONIO 3 (Parte 1)

2021-10-13 Por: Dr. Efrain Duany Jr. 46

COMO SANAR HERIDAS DE APEGO EN LAS RELACIONES MARITALES Primera parte- Recuerdo que hace mucho tiempo, mi esposa llegó del trabajo muy deprimida, abrumada y emocionalmente agotada. Ella vino a mí buscando comprensión, validación y seguridad en mis brazos. Debo confesar que cometí un gran error porque aproveché la oportunidad y le propuse hacer el amor. Se puso muy molesta y furiosa conmigo y empezó a quejarse de mí por no haber sido lo suficientemente sensible en ese momento con su dolor y vulnerabilidad. Mi descuidada acción produjo en ella una herida de apego. Más tarde, reconocí que estaba experimentando una lesión de apego y cambié mi enfoque hacia ella e intenté conectarme emocionalmente con ella escuchando su preocupación y dándole afirmación y validación. Al final, tomé la responsabilidad de mi imprudente acción y le pedí perdón antes de que la situación aumentara a proporciones mayores.

¿Te resulta familiar esta experiencia con tu esposa? Sé real contigo mismo. Estoy siendo vulnerable aquí. Probablemente, mi esposa me matará después de este escrito. Así que, si ves que dejo de escribir, ruega por mí porque ya sabes lo que sucede conmigo. Por lo tanto, permíteme volver a mi pregunta, ¿Sientes que tu pareja no te ha apoyado en un momento crucial en tu relación? Tal vez todavía estés inseguro. Si es así, hazte las siguientes preguntas: si la mayoría de las respuestas son positivas, entonces tu relación puede haber sufrido una lesión de apego.

            1. ¿Traes constantemente el pasado en una pelea con tu pareja?

            2. ¿Hay eventos específicos que no puedes / no perdonarás a tu pareja?

            3. ¿Te has sentido abandonado por tu pareja en un momento crucial de tu relación?

            4. ¿Sientes que estás tratando de comunicarte con tu pareja constantemente y todavía no te sientes oído o entendido?

            5. ¿Te pones muy emocional / enojado al revisar un evento específico con respecto a tu pareja y tu relación?

            6. ¿Sientes que hubo un punto específico en tu relación donde tomó un giro hacia lo peor?

            7. ¿Hay un momento negativo en tu relación el cual revives constantemente o todavía rumias dándole vueltas?

Si tu respuesta es afirmativa a cualquiera de estas preguntas, necesitas leer esta publicación. Y si conoces a alguien que, tal vez esté pasando por una lesión de apego como las descritas anteriormente, necesitas compartir este mensaje con esa persona.

Las lesiones de apego, un término acuñado por la psicóloga Dr. Sue Johnson, son heridas de la relación que, dejan la relación insegura y limitan el compromiso emocional. Una lesión de apego es un tipo específico de traición que se experimenta en relaciones de pareja. Se caracteriza como un abandono percibido o real o una violación de la confianza. Es un incidente en el que una pareja es inaccesible y no responde frente a la necesidad o vulnerabilidad urgente del otro (Johnson, 2004).

Es importante comprender cómo se produce esta lesión en la relación matrimonial. El sistema de apego fue creado por Dios, y es una combinación maravillosa de emociones, comportamientos y creencias, todo conectado al cerebro para ayudar a los seres humanos a permanecer en relación con aquellos con los que se han unido. Por ejemplo, en el matrimonio, este sistema es natural y diseñado para mantener a la pareja emocional y físicamente conectada.

Sin embargo, como tu cónyuge no es perfecto(a), y está lleno de errores y vulnerabilidades, a veces los ciclos de conflicto te impiden ser capaz de satisfacer las necesidades de apego de él o ella. Cuando el apego se ve amenazado, su sistema de comportamiento se activa en un intento de llamar la atención de su cónyuge, a fin de recuperar la conexión emocional y física. Esta reactividad emocional es a menudo un grito desesperado del alma de uno de los cónyuges que el otro podría captar y así restaurar su corazón a su lugar legítimo de seguridad. Como resultado de este deseo de restaurar el apego, la relación matrimonial puede desarrollar malos patrones de relación, incluyendo gritar, regañar y pelear.

Continuará la segunda parte…

Dios te bendiga 




ÚNETE A LA COMUNIDAD MANAPDC

¿Tienes alguna pregunta para nosotros?
Te queremos escuchar. Estás en familia.

ESCRIBENOS