Salud del cuerpo

 

 

HACIA UNA MEDICINA INTEGRATIVA FEMENINA 3

2020-11-07 Por: Autorización de Fundación Vivo Sano 42

CENTRARSE EN LAS NECESIDADES DE LAS PERSONAS

 

Se ha llegado a señalar por aquellos en contra del avance de este modelo que el significado de este patrón de uso, de predominio femenino, se explica en las convenciones que la feminidad puntúa, especialmente porque son mujeres de una determinada clase social (media, media alta) y de recursos económicos y educativos altos las que están utilizando y demandan más esta clase de actuación médica. Pero hasta ahora sólo ha podido ser un grupo de personas: con nivel educativo y de clase media-alta con recursos económicos por ser fundamentalmente una atención hasta ahora de medicina privada.

 

Pero la pregunta es ¿por qué lo hacen? ¿Es simplemente por un privilegio social que buscan una atención individualizada, personal diferente, menos agresiva? No es posible que sólo sea su capacidad económica la que lleva al uso de esta clase de actuación, sino más bien y sencillamente porque no están satisfechas con lo que les ofrece el modelo imperante actual. Y quieren marcar diferencias, de la misma forma que toman decisiones en acciones como ciudadanas o consumidoras. Expresan una demanda que emana de necesitar tener mejores conexiones emocionales y una mejor sintonía con sus cuerpos.

 

Quien no entiende esto, no ve que hay una demanda nueva y emergente de valores, ideas y de necesidades y expectativas respecto al modelo de actuar en medicina. Una mujer con cáncer de mama no sólo busca una atención biológica, propio del sistema convencional, sino que desean modelos de atención personalizados que las vea, no como una “mama a tratar como sea”, sino una persona con mente, emociones y deseos.

 

Hay un cambio global incluso en instituciones alejadas de la medicina integrativa donde las cualidades de ésta se infiltran buscando actuaciones más globales, transversales y holísticas. Para la medicina integrativa es esencial el entorno de la persona, cómo le afecta y cómo vive su enfermedad y cómo crea pensamientos y emociones, así como nuevos sistemas de relaciones. En cierto modo estar enfermo es una nueva manera de estar en el mundo y en la sociedad, en la familia y en el trabajo. Es la historia a veces de un tiempo en suspenso, como bien podíamos arrebatarle al escritor Saul Bellow.

 

Las nuevas interacciones con los equipos de salud y medicina integrativa son de los aspectos más valorados en las mujeres analizadas y que demandan y utilizan servicios de medicina integrativa. El modelo anterior, ortodoxo, está centrado en la enfermedad, alejado de las dimensiones psicosociales, centrada en los instrumentos, la tecnología, que muchas veces es fría. Es necesaria, y gracias a ella hoy disponemos de nuevas terapias muy diversas y diferentes a las de hace sólo unos pocos decenios. Pero los profesionales de este modelo además están abrumados en cuestión de tiempo. Y se les nota sus agobios.

 

Las pacientes que utilizan medicina integrativa necesitan hablar y comunicar sus pensamientos y necesidades, ideas, percepciones y miedos, y también los hechos victoriosos. Construir relaciones de sincera confianza no es fácil, especialmente cuando rondan cuadros que nos acercan al umbral de la vida/muerte y en muchos casos las propuestas que ofrece la medicina integrativa se cuestionan duramente desde los fríos protocolos de una medicina que se autoconsidera “estrictamente científica” y no admitirá ni por lo más mínimo una fisura en su monolítico modo de ver, pensar y actuar.

 

Continuará…

 

JOSÉ F. TINAO MARTIN-PEÑA, Miembro de SESMI y CMI-Clínica Medicina Integrativa. www.medicinaintegrativa.com

 

www.vivosano.org/hacia-una-medicina-integrativa-femenina-un-modelo-emergente-en-situacion-de-emergencia/ 




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Autorización de Fundación Vivo Sano

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