Niños

 

 

CONI Y LA PUERTA ENTREABIERTA

2020-08-02 Por: Pr. Juan Estrada 32

Los días empezaron a pasar, Coni ya no era un bebé, ya podía caminar y correr, ella solo jugaba dentro de casa, ella conocía cada rincón de su hogar. Un día su hermano mayor había dejado entreabierta la puerta que daba a la calle, cuando Coni se dio cuenta, le causo curiosidad la luz que pasaba por la rendija de la puerta, se acercó tímidamente y con cautela, cuando llego a la puerta, miro por la abertura, y los rayos del sol la enceguecieron al ser tan fuertes, se frotó los ojos con sus patitas para poder ver mejor.

Su sorpresa, ella vio que el exterior era diferente, por un momento pensó en salir y disfrutar de la vasta pradera que tenía enfrente, pero recordó el consejo de su madre y la importancia de obedecer, así que tomó una decisión, se alejo de la puerta y con su pata trasera, cerró la puerta, y se fue a su habitación a jugar con sus juguetes, pero en su cabeza le rondaba la idea de querer explorar el exterior.

Por el momento se conformó con quedarse en casa, ya tendría la oportunidad, de experimentarlo.

Coni era una pequeña conejita, y sabia la importancia de obedecer.

Recuerda el versículo de hoy: “Con Dios están la sabiduría y el poder; suyos son el consejo y el entendimiento” Job 12: 13.




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