Matrimonios

 

 

REGLAS PARA PELEAR LIMPIO EN EL HOGAR 3

2019-12-18 Por: Pr. Efraín A. Sánchez (1943-2015) 24

“Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros" (Efesios 4: 25).

CUATRO REGLAS PARA PELEAR LIMPIO EN EL HOGAR

Regla uno: Desechar la mentira.

“Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.”(Efesios 4: 25),  Se debe hablar con la verdad, de frente sin maquillar las palabras, ni inventando para decir la verdad, ni exagerar, ni fingir, ni hacer un teatro, ni sacar lágrimas de donde no las hay, no se deben hacer el mártir. Se debe hablar la verdad con tu pareja.

Existen palabras y expresiones que se deben usar en el diálogo familiar, estos dos tipos de palabras son: las palabras constructivas y las palabras destructivas o de combate.

Las palabras constructivas son aquellas que se usan para enfrentar la realidad, aclarar la situación, para buscar una solución o para facilitar la reconciliación, las palabras constructivas en sí son las que atacan el problema y no a las personas.

Las palabras destructivas son las que se utilizan para acorralar, para enardecer, despertar rencores o herir, ya que están basadas en rencores, desafíos y el uso del ultimátum. ¿Qué términos no deben usarse? Por ejemplo, la frase que usan algunas personas es: “Quiero que discutamos este asunto ahora.” Se debe tener en cuenta que “quiero” es un término muy enfático, es un imperativo o una orden que sale de quien la pronuncia, es defender los intereses de quien lo dice; si además de eso le agregamos el término “discutamos” es una palabra que acciona la defensiva de la contraparte, suena a pelea y es una invitación a la controversia.

En vez de decir “quiero que discutamos” es mejor decir “me puedes ayudar a aclarar algo que me está preocupando.” Estas palabras más sutiles  darán el mismo resultado.

Cuando hablamos de diálogo y se busca la manera de hablar con palabras constructivas, no se deben usar los absolutismos, estos son las típicas palabras como: tú siempre, tú nunca o jamás, estas son expresiones que regularmente no concuerdan con la realidad, el uso de este tipo de palabras, solo enardecen y aumentan la ofensa. Es mejor usar palabras que correspondan más a la realidad como: a veces, de vez en cuando, cuando tengas una oportunidad, tan pronto puedas, o me gustaría, estas palabras dan un mejor resultado.

En el diálogo constructivo se evitan los reproches o las acusaciones directas como, por ejemplo, “a ti no te gusta mi familia, yo no te importo para nada.” En vez de usar los reproches, se pueden usar frases para trasmitir no solo la culpa si no lo que se quiere, por ejemplo, ya no eres como antes, que me tomabas de la mano, busca palabras que den como resultado las expresiones de cariño como besarla, mimarla, etc.

Al enfocar la verdad, se espera que no caigan en el grave problema que algunos tienen. En algunas parejas siempre está la repetición constante y sonante todo el día o la semana, las personas así cansan y no dejan pensar; la contraparte es una pareja silenciosa, acción que incomoda a cualquiera, una persona así, aburre y no trasmite la confianza necesaria.

Otro punto importante en el diálogo, es buscar un momento oportuno. Es cuando uno está libre de ira o rabia, cuando hay una buena disposición, cuando hay un momento de tranquilidad, cuando los niños duermen.

Los peores momentos para dialogar, son cuando se está cansado, cuando es la hora ir dormir, a la hora de comer, cuando se está cocinando, cuando tiene su tiempo para él/ella. Hay que tener sabiduría para escoger el momento oportuno y adecuado para hablar.

Continuará…

Dios los Bendiga




ÚNETE A LA COMUNIDAD MANAPDC

¿Tienes alguna pregunta para nosotros?
Te queremos escuchar. Estás en familia.

ESCRIBENOS