Matrimonios

 

 

DOS IGUAL A UNO: LA MATEMÁTICA DEL MATRIMONIO 2

2018-12-12 Por: Autorización de Jóvenes Cristianos.com 21

La matemática de la mutilación

Si la anulación de una persona no es la respuesta al problema de la unidad, ¿Podremos pensar en la mutilación de ambos como una manera de comprender el concepto? Por mutilación quiero decir que cada persona renuncia al 50 por ciento de su yo. Esto permitiría que la fórmula se cumpliera: 0.5 + 0.5 igual 1. Algunas parejas cristianas caminan por este sendero por razones sociales y financieras, por el bien de los hijos o para evitar el fracaso. En el proceso, se ven forzadas a renunciar a muchas de sus metas y de sus sueños personales.

 

Aquellos que siguen esta ruta, muchas veces no se dan cuenta cuándo dejaron de ser ellos mismos y llegaron a ser otros. "Ambos decidieron que su vida sería una forma de vida. Pero con el transcurso del tiempo, ambos deben examinar si su vida diaria es una vida real, una agonía... o una muerte".6

 

En realidad, ambos están "medio muertos" porque han dejado el 50 por ciento de sus vidas fuera de la relación.

 

Si el porcentaje es diferente, digamos que uno renuncie al 40 por ciento y el otro al 60, el resultado podría ser aún más desastroso. No, la respuesta al problema de la unidad en el matrimonio no reside en la matemática de la mutilación, sino en el misterio del amor. Pero primero, consideremos una pregunta fundamental.

 

En busca de una solución

Si sientes que cualquiera de los acertijos matemáticos descritos arriba calzan en tu caso, detente un momento. ¿Qué deberías hacer para vencer la tentación de la negación propia?

 

1.     Pide ayuda. Es relativamente fácil no percibir que tu personalidad está sufriendo lentamente un proceso de anulación. Busca la ayuda de un profesional cristiano, preferentemente con antecedentes pastorales. Tal ayuda puede permitirte redescubrir y reforzar tu personalidad peculiar.

2.     Desaprende. La conducta es aprendida, y como tal, puede ser desaprendida. Las personas tienen muchas razones para entregar sus vidas para ser administradas por otros. Cada vez que las personas permiten que otros las controlen hasta el punto de no saber quiénes son deberían tratar de encontrar la causa. Pueden ser situaciones familiares, traumas de la niñez que no se han resuelto, o alguna crisis que forzó a un miembro de la pareja a hacerse cargo de todo.

3.     Expresa tus sentimientos. Si sientes que no se te está escuchando, o que tu cónyuge tiende a despreciarte y a tomar ventajas, es tiempo de hablar. Comunícate y hazte oír. Ayuda a tu cónyuge a apreciar y a afirmar el principio de mutualidad en el matrimonio.

4.     Estudia el propósito del matrimonio. Dios dio al esposo y a la esposa la responsabilidad de cuidar el uno del otro. Tanto el esposo como la esposa han de complementarse mutuamente. Aunque ninguno debe ser conciencia para el otro, ambos pueden ser una fuente de fortaleza mutua.

5.     Trátense el uno al otro con respeto mutuo. El esposo y la esposa deben comprender que son socios iguales en una relación ordenada por Dios. Ambos tienen responsabilidades para conservar esta relación de amor y cuidado mutuos.

 

Notas y referencias:

1. Ellen G. White, El hogar cristiano (Mountain View, Calif: Pacific Press Publ. Assn., 1979), p. 206.

2. Id., p. 101.

3. White, Joyas de los Testimonies (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1970) t. 3, p.95.

4. White, El hogar cristiano, p. 27.

5. Alfredo Altamira: "En el matrimonio 1 mas 1 no es 1 ni 2", Vida Feliz 29 (Julio 1992) 7:8.

6. Id., p. 9.

 

http://www.jovenes-cristianos.com/area-cientifica/psicologia-relaciones/dos-igual-a-uno-la-matematica-del-matrimonio.html




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