Matrimonios

 

 

LAS LEYES DEL MATRIMONIO 10

2018-08-29 Por: Pr. Efraín A. Sánchez (1943-2015) 19

LEY DE LA ARMONIA SAGRADA DEL SEXO

“Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales: porque Dios juzgara a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio”.  (Hebreos 13: 4)

 “Tanto el hombre como la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza de estar así” (Génesis 2: 25).

 

El sexo y sus funciones dentro de los límites del matrimonio son algo normal que Dios incorporó en el ser humano. Desde la misma creación.  El asunto sexual no debe ser causa de vergüenza ni de menosprecio. Es una función biológica de tanta importancia como cualquier función orgánica. Para muchas personas es una verdadera sorpresa saber que tanto Dios Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se refieren a la función sexual del matrimonio como algo santo y aprobado que debe ser tomado con gratitud y responsabilidad. El  principio Dios al crear al ser humano con sus diferencias sexuales les ordenó procrear y llenar la tierra con sus descendientes. En el Nuevo Testamento. Jesús,  en Cana de Galilea realiza en una boda su primer milagro a favor de una pareja recién casada;  dando así su aprobación a la unión marital. Por otra parte el Espíritu Santo al tomar parte en el diseño anatómico del cuerpo durante la creación, también sustento la función sexual.

“El Espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida” (Job 33: 4)

El concepto Bíblico del sexo es tan sagrado que sólo debe tenerse en cuenta en la intimidad del matrimonio, no extra ni prematrimonial. Fuera del contexto matrimonial es un pecado abierto contra la Santa Ley de Dios. Algunos de los consejos bíblicos sobre la sexualidad en el matrimonio son los siguientes:

1.      La sexualidad dentro de los límites conyugales no es pecado si está libre de toda aberración.

“Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales: porque Dios juzgara a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio” (Hebreos 13: 4)

2.      La relación sexual es una función biológica y moral que necesita ser satisfecha.

“pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido” (1ª de Corintios 7: 2)

3.      La relación  sexual es también un deber conyugal.

“El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido” (1ª Corintios  7: 3)

4.      El cuerpo de cada uno de los esposos se pertenece mutuamente.

"La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer” (1ª Corintios 7: 4)

5.      Debe haber mutuo acuerdo entre los esposos para tener días de abstinencia sexual.

“No os neguéis el uno al otro. A no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno. Para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia” (1ª Corintios 7: 5)

6.      Bajo cualquier consustancia los esposos deben mantener la decencia y rechazar todo tipo de morbosidad.

“Ningún varón se llegue a parienta próxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo Jehová. La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre. No descubrirás; tu madre es, no descubrirás su desnudez. La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es la desnudez de tu padre. La desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no descubrirás. La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubrirás, porque es la desnudez tuya. La desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, tu hermana es; su desnudez no descubrirás. La desnudez de la hermana de tu padre no descubrirás; es parienta de tu padre. La desnudez de la hermana de tu madre, no descubrirás, porque es parienta de tu madre. La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no llegaras a su mujer; es mujer del hermano de tu padre. La desnudez de tu nuera no descubrirás; mujer es de tu hijo, no descubrirás su desnudez. La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirás; es la desnudez de tu hermano. La desnudez de la mujer y su hija no descubrirás; no tomaras la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez; son parientas, es maldad. No tomaras mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida” (Levítico 18: 6-18)

7.      Dios condena y castiga toda aberración o depravación sexual.

 

“Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; el perversión. En ninguna de estas cosas os amancillareis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, y la tierra fue contaminada; y yo visite su maldad sobre ella, y la tierra vomitó  sus moradores. Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros" (Levítico 18: 23-26)

 

8.      El incesto está severamente prohibido.

 

“Ninguno tomará la mujer de su padre, ni profanara el lecho de su padre” (Deuteronomio 22: 30)

 

En las sagradas páginas de la Santa Biblia hay una muy amplia información acerca de la santidad en la relación sexual matrimonial. Es el plan de Dios que cada pecador sea santificado en cada área de su existencia. Nuestro hogar debe ser santo porque hemos creído y servimos a un Dios Santo. En la agotadora lucha contra la perversidad de este mundo, no estamos solos, el Santo Espíritu de Dios lucha con nosotros para mantener nuestro matrimonio en paz y pureza.

 

“Bienaventurados los de limpio corazón. Porque ellos verán a Dios” (Mateo 5: 8)

 

Continuará…

Del folleto “Las Leyes del Matrimonio” escrito por Pr Efraín y Mireya Sánchez




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