Matrimonios

 

 

PUERTAS ABIERTAS A LA COMUNICACIÓN

2018-01-31 Por: Pr. Juan Estrada 20

¿Puede un conductor de coche no poner atención a los coches que circulan por la misma calle? ¿Qué pasaría si se centrara solo en conducir su coche sin importarle los demás? Todos sabemos que consecuencias traería este tipo de acción. El no poner atención a lo que sucede alrededor puede traer graves consecuencias.

Después de esta alegoría, podemos entender que lo mismo sucede cuando cerramos la puerta a cualquier tipo de comunicación. En el matrimonio, si la pareja no entabla comunicación serán como el conductor que no le preocupan los demás y acarreara futuras consecuencias a su relación de pareja.

De pequeño le pregunté a mi madre: ¿Qué tanto hablas con papá cuando te acuestas? Su respuesta fue: platicamos de como ha sido nuestro día. Sin duda su respuesta fue sencilla para un niño de 5 años, aunque la simple respuesta para un niño su significado era muy importante para ella. Ahora entiendo que comunicarse con tu pareja y contarle como ha ido el día es importante, ya que ayuda a desahogar el estrés causado por los problemas o las circunstancias que vivimos a lo largo del día.

La comunicación no solo consiste en hablar y escuchar; hay que poner nuestros sentidos para estar atento a lo que se nos dice, hay que aprender a mirar y a escuchar.

Cuando miramos a nuestra pareja mientras habla, vemos a través de sus expresiones fáciles, sus movimientos de manos, su postura y el movimiento de sus ojos, que todo eso acompaña a la conversación ayudando a entender mejor lo que se nos dice. Si nunca has puesto atención a los movimientos o gesticulaciones que tu pareja hace mientras habla, ¿Por qué no lo intentas hoy? Pregúntale que tal ha ido su día y presta atención a sus gestos. Te darás cuenta que es más fácil entender lo que dice y te ayudará a prestarle más atención.

No solo prestamos atención cuando miramos los gestos, también cuando escuchamos atentamente, muchas personas suelen contestar cuando se les pregunta ¿Me estás escuchando? Su respuesta es: “si te oigo”. Existe una diferencia entre oír y escuchar, oír es percibir con nuestro oídos todo el ruido que hay a nuestro alrededor, oímos el ruido de los coches que pasan, a las personas que hablan a lo lejos, el ruido que hace la lavadora, en fin todo lo que genera acústica, pero escuchar es diferente, escuchar es entender un sonido, para escuchar realmente, se deben de poner en funcionamiento otros sentidos, para entender el mensaje que se escucha, y para que nuestro cerebro transforme ese ruido en algo entendible.

Muchas veces nos cuesta poner atención mientras escuchamos, porque nos distraemos con facilidad, y esto causa un grave problema a la comunicación ya que nos enteramos muy poco de lo que se nos dice y puede traernos problemas.

Recuerda que para que la comunicación con tu pareja sea efectiva, debes aprender a escuchar atentamente, poner tus sentidos en acción para escuchar debidamente y mirar los gestos para entender mejor lo que se nos dice.

El consejo bíblico para este tema esta expresado en las palabras del apóstol Pablo, que dicen: “Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno” (Colosenses 4: 6 NVI). Que tus palabras sean claras para que tu pareja vea que es fácil escucharte.




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