Estudios biblicos

 

 

LOS BENEFICIOS DEL PERDÓN 2

2017-12-04 Por: Pr. Juan Estrada 16

“Así diréis a José: Te ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron; por tanto, ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras hablaban” (Génesis 50: 17)

 

Veamos dos casos diferentes de acciones que provocaron enfado, molestia, disgusto y resentimiento, por una parte, y por la contraparte la angustia, el dolor, la pesadumbre y el sentimiento de culpa.

Dos hermanos, que eran gemelos, que desde el vientre de su madre habían luchado, ambos crecieron con perspectivas diferentes de la vida, cuando su padre estaba en sus últimos días, llamó a su primogénito para ofrecerle la bendición que le correspondía, pero antes debía hacer una cosa, ir de caza y prepararle un guiso. Su hermano menor se adelantó a su hermano mayor y recibió de su padre la bendición especial (Génesis 25: 19-27; 41). En este caso hubo una suplantación de identidad, Jacob robo la bendición que le correspondía a su hermano Esaú.

Las consecuencias de las acciones tomadas.

Esaú aborreció a su hermano Jacob y juro matarle después de la muerte de su padre (Génesis 27: 41). Jacob tuvo que huir a otra región (Génesis 27: 43) y vivió con miedo a su hermano. ¿Había razón para enfadarse? Claro que sí, la reacción más rápida es llenarse de ira.

El segundo caso, lo vemos también en Génesis, donde una mala acción daña a terceras personas. En esta ocasión es Jacob con sus hijos (Génesis 3: 42-46). Las causas que llevaron a tomar acciones dolosas, fueron los celos hacia su hijo José.

Las consecuencias de las acciones tomadas.

Los hermanos aborrecían a José (Génesis 37: 4), le tenían envidia (Génesis 37: 11), conspiraron contra él para matarle (Génesis 37: 18), lo despreciaron echándolo en una cisterna vacía (Génesis 37: 24), lo vendieron a unos mercaderes (Génesis 37: 27-28) y el final de José, fue terminar como esclavo en otro país. Y entre otras consecuencias, mintieron a su padre diciéndole que su hijo había sido asesinado por una bestia del campo, quien rasgo su vestido, la acción de su padre fue ponerse de luto por su hijo (Génesis 37: 31-34)

¿Qué razones había en José para guardar rencor a sus hermanos y despreciarlos? había muchas, pero solo se limitó a realizar su trabajo en la casa donde servía.

Las ofensas, no solo causan dolor a quien recibe el daño, sino también a quien lo realiza, las causas son el desprecio, las miradas, los disgustos o las omisiones.

En el primer caso vemos que hubo razones por ambas partes para causar un problema, en el segundo fue una agresión. Hoy diríamos que el primero fue una pelea, la segunda fue un ataque directo a otra persona.

Razones para perdonar

Primera ¿Cuáles eran las razones de Jacob y Esaú para reconciliarse? Aparentemente ninguna, en esta parte se esperaba que Jacob se enfrentará a su problema y lo solucionará para quedar en paz con su hermano. La Biblia dice que Jacob decidió enfrentarse a su hermano, fue en su busca, y cuando lo encontró le vio que venía con un gran ejército, había una gran razón para tener miedo y proteger a su familia (Génesis 33: 1-3).

Primera razón para una reconciliación. Olvidar el pasado y empezar otra vez desde cero. Cuando Esaú vio a su hermano Jacob, corrió hacia él, le abrazó, le besó y lloró con él (Génesis 33: 4) Jacob quería hallar la gracia de su hermano y se llevó la gran sorpresa del perdón de su hermano, aunque había pasado mucho tiempo, ambos habían tenido tiempo para meditar en lo sucedido, olvidar las situaciones dolosas; dejar en el pasado lo ocurrido, ayuda a restaurar lazos perdidos y a amenizar el perdón que tanto se necesita. Jacob encontró la paz que necesitaba su corazón y, por lo tanto, tú también puedes hallarla.

Segunda ¿Qué razones tenía José para subsanar las heridas causadas por sus hermanos? Nuevamente ninguna, la situación fue diferente cuando él volvió a ver a sus hermanos, aparentemente los trató de una forma áspera y los probó para ver si sus corazones habían cambiado, sucedió que cuando encontraron la copa de José en el saco de Benjamín, Judá intercedió por él, ofreciéndose en su lugar (Génesis 44: 1-34).

Segunda razón para una reconciliación. Las personas cambian y tú no deberías ser la excepción. José vio la actitud de ellos al ver que ahora eran capaces de dar su vida por otro, de ponerse en el lugar de Benjamín. Cuando él se presentó como su hermano perdido, abrazo a su hermano menor, besó a cada uno de ellos y lloraron juntos, después hablaron para limar las ultimas asperezas del pasado (Génesis 44: 14-15). José fue conmovido por la actitud de sus hermanos, vio cambios en ellos y esa fue la razón para restaurar los lazos rotos. Al final, sus hermanos reconocieron sus errores y pidieron perdón a su hermano José por el daño que le habían causado (Génesis 50: 17-21)

Olvidar el pasado y ver los cambios, son indicios para buscar o dar el perdón a quien lo necesita, Jacob se sintió satisfecho y libre, los hermanos de José se liberaron de las cargas que les hacían difícil su vida.

Continuará…

Dios les bendiga




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