Familia

 

 

HOGARES QUE BENDICEN A OTROS 1/2

2017-11-14 Por: Pr. Juan Estrada 5

Continuamente pasaba un viajero por el camino que estaba frente a su casa. Cierto día le pusieron atención para ver que podían hacer por el viajero, en una ocasión la pareja decidió hacerle una invitación, lo invitaron a entrar a su casa a descansar del polvoriento camino y también lo convidaron a comer con ellos, sin duda no sabían que ellos estaban compartiendo sus bendiciones con aquel caminante, se dieron cuenta que ese hombre era diferente, que tenía algo especial y que en el reflejaba algo distinto a los demás viajeros.

Como sus viajes eran continuos por ese camino, ellos habían decidido invitarlo cada vez que pasara por allí, las invitaciones constantes, crearon una amistad muy cercana, aquel viajero, no solo comía con ellos, sino que descansaba un poco para continuar con su camino. La compañía del viajero era tan grata, que un día la esposa le sugirió a su marido hacer un esfuerzo mayor, de no solo invitarlo a comer, de invitarlo también a que durmiera en su casa y así poder descansar por completo, antes de seguir su viaje; al marido le pareció una idea genial. Decidieron invertir y construyeron una habitación para aquel viajero, ahora no solo tenía la oportunidad de estar a la mesa de sus anfitriones, sino que también tenía una cama en una cómoda habitación para él.

La gratitud por las atenciones recibidas, no las quería dejar con un solo gracias y desear bendiciones del cielo; pensó en que podría darles como una gratitud por la amabilidad de esta pareja, al parecer no tenían necesidades, pero hacía falta algo, ellos no tenían un hijo, así que el viajero les prometió que dentro de un año ellos tendrían un hijo, ante la incertidumbre de este ofrecimiento ellos no creían que esto sucediera debido a la avanzada edad de ellos, pero él confirmó la promesa, dentro de un año ellos abrazarían a un hijo.

El tiempo paso, y al cabo de un año en aquella casa un pequeño bebé estaba en la mano de aquella pareja, la promesa se había cumplido, la gratitud del viajero la había completado el Señor. Esta historia la podemos encontrar en 2ª Reyes 4: 8-37, aquel viajero era el profeta Eliseo, quien sirvió a Dios en el pueblo de Israel.

En esta historia encontramos lecciones prácticas para nosotros, como familias cristianas, debemos ser capaces de compartir las bendiciones que recibimos con otros hogares, ¿Qué lecciones aprendemos de la historia de Eliseo y la pareja de sunamitas?

1.   Dios quiere ser una bendición en todos los hogares. 

Cuando Jesús visitó Jericó, Él tenía la misión de bendecir un hogar, fue por eso que miró hacia arriba de aquel sicomoro y le dijo a Zaqueo “Zaqueo, baja en seguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa” (Lucas 19: 5 NVI), el propósito de Jesús era bendecir el hogar de Zaqueo y que se diera cuenta que él también podía bendecir a otros, su corazón fue trasformado inmediatamente, pues decidió cambiar su vida y restaurar a aquellos a quienes había hecho mal. En la historia contada, vemos que la mujer también fue bendecida, por haber invitado al profeta Eliseo, Dios bendice más a quienes comparten lo que han recibido del Señor.

Una de las maravillosas promesas del Señor, es que Él quiere entrar a tu casa, el apóstol Juan lo declara así: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo.” (Apocalipsis 3: 20), El Señor quiere dar una bendición especial a aquellos que decidan abrirle la puerta, Jesús debería ser el mejor amigo que esté invitado a tu mesa, la escritora cristiana Elena White escribió: “Lo primero que hay que hacer en un hogar cristiano, es asegurarse de que el Espíritu de Cristo more allí” (HC, p. 19).

2.   Toda familia debe buscar lo mejor.

No solo Jesús debe entrar a tu casa, es menester que cada miembro de la familia desee su compañía, debe haber una armonía que complete al hogar, con Jesús en el hogar las cosas deberían ser mejor, en la historia, vimos como la pareja estuvo en mutuo acuerdo, invitar y sentirse a gusto con la visita; Jesús debe ser bienvenido y todos aceptar la mejor visita del universo.

La próxima semana continuaremos con este maravilloso tema.




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