Salud Mental

 

 

LAS EMOCIONES 1

2021-08-27 Por: Pr. Juan Estrada 41

Podemos definir las emociones como: “una alteración el estado de ánimo producida por una situación”. Existen diferentes tipos de emociones y estas caracterizan a las personas. Podemos decir que conocemos personas que son muy sensibles, personas agradables personas tristes, etc.

¿Qué referencia podemos encontrar en las Escrituras sobre las emociones? Muchos de los personajes de la Biblia experimentan emociones que le ayudaron a formar su carácter. En Filipenses 4: 6-7 NVI dice: “No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.” Este es un pasaje que encierra muchas características importantes, sobre todo, porque habla un poco de las emociones.

Lo importante de este versículo es que comienza diciendo: “no se inquieten por nada”, el papel de las emociones es inquietar nuestro estado de ánimo. Nosotros debemos aprender a controlar las emociones, de una forma que no nos afecte sustancialmente.

Cada día experimentamos distintos tipos de emociones, la felicidad, la tristeza, el dolor, la preocupación, la alegría, entre muchas más. Lo más importante es que Dios conoce todo lo que sentimos, por eso nos dice en el versículo anterior que no nos deben inquietar esas emociones en nuestro estado de ánimo, sino que las debemos presentar delante de Dios de una manera que Él pueda dirigirnos y sean de beneficio en nuestra vida, llevándolas de la mejor manera

Santiago escribió: “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas” (Santiago 5: 13). ¿A que hace referencia el escritor de este pasaje? La actitud del escritor es que las emociones tienen que ser presentadas delante de Dios, no debemos permitir que ellas hagan una mella negativa o positiva dentro de nuestro interior, por ejemplo: qué mejor que experimentar la alegría de saber que somos salvos por medio de la sangre de Cristo, la alegría debe ser un fruto que el Espíritu Santo externe en la persona, en cambio la tristeza es una emoción distinta, Jesús mismo sintió tristeza al ver la actitud del pueblo de Israel ante su ministerio. 




ÚNETE A LA COMUNIDAD MANAPDC

¿Tienes alguna pregunta para nosotros?
Te queremos escuchar. Estás en familia.

ESCRIBENOS