Salud Mental

 

 

JUGAR, CRECER Y APRENDER 1

2019-09-27 Por: Autorización de Fundación Vivo Sano 32

ATENCIÓN Y MOVIMIENTO

En los últimos años, ha aumentado el número de niños que no son capaces de concentrarse ni de mantener la atención en una tarea escolar, lo que hace que experimenten muchas dificultades, no sólo en su aprendizaje, sino en sus relaciones y su autoconcepto. Además, manifiestan cambios en su comportamiento, bien porque se vuelven pasivos y se aíslan del entorno, o porque se activan en exceso y su conducta es difícil de regular.

 

Lo cierto es que los problemas de atención son un tema de actualidad y una de las razones de ello es la repercusión social que tienen tanto en la vida familiar como en las aulas. Padres y profesores se ven desbordados y no siempre saben cómo afrontarlo.

 

Frente a las dificultades generadas por la falta de atención y a los problemas de conducta derivados de ella, la respuesta profesional recomendada durante los últimos años se ha basado en consejos enfocados a reducir el exceso de actividad y el movimiento en los alumnos. En los casos más graves se ha recurrido a la medicación, siempre con el fin de atenuar los síntomas producidos, no tanto a resolver el problema. Lo cierto es que en los centros escolares estas orientaciones en la mayoría de los casos apenas consiguen resultados óptimos, por lo que cada vez resulta más necesario disponer de herramientas no farmacológicas que corrijan ciertos déficits de atención.

 

CON EL MIEDO SE ACTIVAN LOS MECANISMOS DEL ESTRÉS Y SE PIERDE EL CONTROL

 

Cada vez hay más autores que abogan por la defensa de la experimentación sensorial y el movimiento en el desarrollo del cerebro y, por consiguiente, del aprendizaje. Un desarrollo adecuado y maduro de lo individual o personal, favorecerá la integración en los grupos. Ello lleva implícito un grado de control elevado de la conducta, que surgirá del carácter que se vaya formando y de la capacidad del niño de autorregularse. El resultado no será fruto del azar, sino del tipo de estimulación que éste vaya recibiendo de su entorno próximo. De aquí la importancia de realizar una intervención orientada a conseguir que la concentración se consolide y sea un pilar que ancle al niño, le aporte concentración y equilibrio emocional, para que se relacione desde la seguridad y no desde el miedo. Con el miedo se activan los mecanismos del estrés y se pierde el control. Es primordial trabajar la estimulación sensorial en el hogar y en el centro educativo.

 

Sabemos que, trabajando la estimulación física, los niños maduran y desarrollan el cuerpo emocional y el mental. Somos un ser integral en el que nada está separado y cada movimiento afecta al conjunto. Por tanto, pensar, sentir y actuar evolucionan de la mano como consecuencia de los estímulos que se reciban y de cómo los integre el cerebro.

 

Veamos algunos ejemplos de este tipo de intervención:

 

La terapia de Integración sensorial propuesta por Jean Ayres con la que ya trabajan muchos terapeutas ocupacionales en España basa su trabajo principalmente en la estimulación vestibular y táctil, aunque afirma que esta estimulación desarrolla también otras áreas entre las cuales se incluye el habla.


Continuará...

 

ELENA MONTORO VILLANUEVA.

Orientadora personal y  familiar  www.centrosintesis.es

 

www.vivosano.org/jugar-crecer-y-aprender-atencion-y-movimiento/




Autor
Autorización de Fundación Vivo Sano

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