Matrimonios

 

 

LAS LEYES DEL MATRIMONIO 3/11

2016-03-16 Por: Pr. Efraín A. Sánchez (1943-2015) Mireya Sánchez

“Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia”.  (Salmo 127:1)

EL AMOR CONYUGAL PUEDE ACABARSE Y MORIR. ¿Qué cosas pueden afectar  tanto al amor hasta el punto de morir? Así como existe el conocido amor a primera vista, el amor puede disminuir drásticamente, debilitarse y morir. Aquí habría que culpar el desengaño, la decepción y la frustración

Hay ocho elementos básicos que son factores tóxicos que arruinan la relación amorosa de toda pareja; estos son los siguientes: La desconsideración, la falta de respeto, el maltrato verbal, físico o psicológico; el abuso sexual, la burla, la infidelidad conyugal, la irresponsabilidad; el libertinaje y la falta de apoyo o la indiferencia a los asuntos más elementales en la vida familiar.

El amor es la primera ley del matrimonio feliz. “Sobre todas las cosas, los padres deben rodear a sus hijos de una atmosfera de alegría, cortesía y amor. Los ángeles se deleitan en morar en un hogar donde vive el amor y este se expresa tanto en las miradas y las palabras como en los actos. Padres, permitan que el sol del amor, la alegría y un feliz contentamiento  penetre en sus corazones; y dejen que su dulce influencia impregne el hogar, manifiesten en todo momento un espíritu bondadoso y tolerante y estimuladlo en vuestros hijos, cultivando todas las gracias que alegran la vida del hogar, la atmosfera así creada será para los niños lo que son el aire y el sol para el mundo vegetal, y favorecerá la salud y el vigor de la mente y el cuerpo. (El Hogar cristiano pág. 386).

LEY DE LOS VALORES ESPIRITUALES

“Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; di Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia”. Salmo 127:1

“Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos” Salmo 127:1

El hogar que Dios creó, debía tener como fundamento el respeto la adoración del único y verdadero Dios del Universo. Cada hogar es un santuario. Un hogar sin vida espiritual es un hogar expuesto a la influencia devastadora de la corrupción e inmoralidad que reina en este mundo. Todo matrimonio es un símbolo de la unión  entre Cristo y su iglesia. Cristo nuestro supremo Señor y Salvador debe ser el centro de cada hogar. Cada familia de este mundo es una continuación de la familia celestial.

La verdadera tranquilidad. El bienestar y la dicha de cada familia están en desarrollar los valores espirituales que Dios nos ha impartido. Podemos desarrollar estos valores siguiendo las siguientes normas:

1.-  Cada padre y cada madre debe aceptar que son los sacerdotes señalados por Dios para oficiar en el santuario de su hogar. Como sacerdotes deben consagrar a su familia. Están en la obligación de iniciar y promover la alabanza diaria al Creador. Son los intercesores por los necesitados y menos afortunados de este mundo. Cada día debe comenzar con un pequeño culto matutino de oración y agradecimiento a Dios. En el culto matutino ponemos ante Dios nuestros planes y tareas por ese día. En el culto de la tarde, agradecemos a Dios por su protección y meditamos sobre los valores eternos de la santa Palabra de Dios. En ningún momento debe faltar la oración en el hogar. La oración es la ventana que se abre en la mañana y el cerrojo de la puerta en las horas de la noche. La oración y la alabanza a Dios en el centro del hogar no solo nos acercan a Dios sino que nos da la fuerza para vencer el poder del pecado que nos acosa día y noche.

2.-  El hogar como santuario sagrado debe ser también un centro de instrucción del conocimiento de Dios y las maravillosas verdades de su Santa Palabra, La Biblia. Es en el hogar donde todos deben sacar tiempo para conocer las doctrinas y las creencias fundamentales que el Espíritu Santo ha revelado a los profetas de antaño.

3.-  En el hogar los niños y los jóvenes deben hacer sus más trascendentales y sagradas decisiones En el hogar deciden bautizarse, deciden unirse al cuerpo de Cristo y deciden servir a la causa cristiana.

4.-  En el santuario del hogar, cada integrante debe conocer los fundamentos legales del gobierno de Dios. Dios tiene una sagrada Ley; esa Ley divina consta de solo diez mandamientos, son los mandamientos con los que el Dios Altísimo gobierna todo el universo. Cuando en el hogar se conoce y se respetan estos preceptos divinos los resultados serán también de orden y respeto a todas las leyes vigentes en nuestra sociedad.

5.-  Cuando los esposos y toda la familia comprenden que el hogar es un santuario donde esta Dios y sus ángeles, tendrán cuidado de no traer elementos extraños que alejen y ofendan la presencia Divina. Todo libro, toda revista y todo video que no agrada a Dios jamás serán traídos al hogar.

Casarse con una persona que tenga principios religiosos diferentes a los nuestros siempre será motivo de continuas confrontaciones. Por esta razón Dios que desea nuestra felicidad matrimonial nos recuerda:

No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?  ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? 2 de Corintios 6: 14-15

Del Folleto: Las Leyes del Matrimonio




Autor
Pr. Efraín A. Sánchez (1943-2015)

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Coautor
Mireya Sánchez

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