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ORAR SIN CESAR 1 / 2

2020-08-20 Por: Pr. Allan Machado 31

"Orad sin cesar… Y les dijo también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar. ¿Y no cobrará Dios venganza por sus escogidos, que claman a Él día y noche?" (1 Tesalonicenses 5: 17, Lucas. 18: 1, 7) 

Mientras el famoso predicador F. B. Meyer atravesaba el Atlántico, el capitán del barco le pidió que dirigiera algunas palabras a los pasajeros de primera clase sobre el tema “oraciones contestadas”. Un agnóstico que estaba presente comentó entre sus amigos que no había creído una sola palabra de lo que Meyer había dicho. Esa misma tarde Meyer se dirigió a los pasajeros de tercera clase y muchos de los que le habían escuchado durante la mañana decidieron asistir incluyendo el agnóstico quien expresó que solamente quería escuchar lo que ese palabrero iba a decir. 

Mientras el agnóstico se preparaba para asistir al servicio religioso, por alguna razón tomó dos naranjas y las puso en sus bolsillos. Camino a la reunión pasó frente a una anciana que dormitaba recostada en una silla de los corredores del barco con sus dos manos abiertas. En forma de broma, el agnóstico puso las naranjas en las manos abiertas de la anciana sin despertarla. Cuando terminó la reunión, el hombre pasó por el mismo lugar y se encontró a la anciana saboreando las naranjas. “Usted parece estar disfrutando de estas naranjas”, dijo con una sonrisa irónica. “Si señor”, contestó la anciana. “Mi Padre es muy bueno conmigo.” “¿Su padre? Su padre seguramente no puede estar vivo”, dijo el hombre desconcertado. “Gloria a Dios”, respondió la señora, “Él con seguridad está vivo”. Mientras saboreaba la jugosa naranja continuó diciendo: “Déjeme explicarle. He estado mareada por varios días y le he estado pidiendo a Dios que de alguna manera me mandara una naranja. Me quedé dormida mientras oraba y cuando desperté encontré que mi Padre no solo me había mandado una sino dos naranjas.” El agnóstico quedó paralizado. Tiempo después entregó su vida a Jesús. ¿Y no cobrará Dios venganza por sus escogidos, que claman a Él día y noche?

Orar sin cesar es la forma correcta de relacionarnos con Dios. Jesús llamó a sus discípulos a vivir en constante oración cuando les habló en la parábola donde contrasta al juez malo con Dios, nuestro juez justo y benevolente.

La primera lección que podemos aprender de esta parábola es que necesitamos mantenernos en oración constante y persistente. “Y les dijo también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar.”  

Continuará…

Nota: Frederick Brotherton Meyer (Abril 8, 1847 – Marzo 28, 1929), contemporanio y amigo cercano de D. L. Moody y A. C. Dixon. Pastor bautista y evangelista en Inglaterra envuelto en ministerio a las grandes ciudades en ambos lados del Atlántico. Autor de numerosos libros y artículos, muchos de los cuales todavía se mantienen impresos. 




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