Jovenes

 

 

LAS NORMAS DEL SEÑOR PARA ALCANZAR EL ÉXITO (1ª Parte)

2018-03-22 Por: Pr. Juan Estrada 17

Me gusta como traduce la NVI, Proverbios 1. 7 y dice así: “El temor del Señor es el principio del conocimiento...” Conocer al Señor, honrarle, respetarlo y amarlo son la base para entender los principios que Él desea que cada joven tenga, y los cuales se convierten en el medio para alcanzar el éxito.

1.      La integridad.

La integridad es la base de nuestra identidad como persona, aquellas pequeñas cosas malas o las pequeñas faltas, dañan progresivamente nuestro carácter, debemos luchar para mantener una conciencia y un espíritu libre del pecado, sabemos que estás expuesto de forma continua al pecado, pero si mantienes tu integridad podrás alcanzarlo. 

Si lees la historia de José, prefirió ir a la cárcel que dañar su integridad y su respeto a Dios, sus palabras fueron “¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?” (Génesis 39: 9). No estaba dispuesto a vender su integridad por un momento de pasión, por la mentira, ni por el pecado, prefirió las consecuencias adversas de algo que no hizo, su integridad fue recompensada con el segundo puesto de mayor importancia en Egipto. 

Otro personaje que prefirió mantener su integridad sin importarle las consecuencias fue Daniel, quien “propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino; -además- pidió, […] que no se le obligase a contaminarse.” (Daniel 1: 9). Aquel joven tuvo el valor de pedir algo diferente, no se avergonzó de ser diferente, prefirió comer algo más sano que darse un festín con los mejores alimentos. Los resultados por su decisión fueron que Dios vio con agradó su decisión y le dio diez veces más inteligencia que a los demás. 

La integridad no se vende, ni se cambia, solo se mantiene, aunque haya adversidades que quieran dañarla, si te mantienes firme el Señor te recompensará por tu fidelidad. 

2.      La consagración.

No se puede vivir en medio de los dos bandos en este mundo, o estás del lado de Dios o del lado de Satanás, no puedes ser tibio, o eres caliente o frio. 

Es más conveniente a nuestro bienestar presente y eterno mantenernos del lado correcto, al estar en esta posición el mundo debe saber quién eres realmente, que te mueve para vivir la vida. Si no tienes principios fijos y si en tu vida no hay consagración, es más fácil ser apartado de las filas del Señor y serás una presa fácil para el enemigo, quien utilizará los medios para hundirte en el pecado.

Sólo puedes mantener una consagración completa, si en tu corazón está el verdadero propósito de hacerlo, de querer entregarte por completo al Señor. Un sinónimo de consagrar es apartar, esto quiere decir que, si aceptas consagrarte al Señor, te estás apartando del mundo, y el Señor te separa para darte una misión que tienes que cumplir. 

Al elegir el bando correcto el Señor moldeará tu carácter, y el Señor será un manantial de agua que brota para vida eterna. 

3.      La libertad.

La libertad de la cual hablamos es la que ofrece Dios, la cual fue hecha realidad en la cruz del calvario, Juan 3: 13 lo declara con estas palabras: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” El amor de Dios ofrece una salida de libertad al mundo del pecado, la libertad que ofrece el Señor tiene la garantía de algo mejor, de una vida eterna en un mundo donde las cosas son diferentes, y ni siquiera podemos imaginar lo que hay. 

La libertad del Señor, no es comparada con el libertinaje que ofrece Satanás, el solo ofrece, degradación y hundimiento en la miseria del pecado, él solo busca sumergirte en el mundo más hostil y ruin para que pierdas la verdadera libertad. 

La libertad te hace libre, y solo Jesús puede darte la verdadera libertad. 

Continuará…




ÚNETE A LA COMUNIDAD MANAPDC

¿Tienes alguna pregunta para nosotros?
Te queremos escuchar. Estás en familia.

ESCRIBENOS