Familia

 

 

MALTRATO INFANTIL 2

2019-01-29 Por: Pr. Efraín A. Sánchez (1943-2015) 30

“Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor”  (Juan 15: 9)

MALTRATO PSICOLÓGICO

Existe una severa humillación cuando los padres maltratan psicológicamente a un hijo poniéndolo en ridículo o burlándose de él, comparándolo con otros niños y destacando sus desventajas, también se humilla cuando se utilizan  insultos o palabras hirientes como: eres bruto, tonto, niño malo, incapaz de hacer algo, no sirves para nada, eso es demasiado para ti, pareces una niñita, eres una gallinita, eres un cerdo y muchas otras palabras más; toda esto y de gran manera lastiman la autoestima de un niño y de cualquier ser humano. 

 

También es maltrato psicológico, amenazarlo con difundir cosas privadas y hasta vergonzosas como: se orina en la cama, no se cepilla los dientes o no le gusta bañarse (ducharse). Otra forma de agresión psicológica es destruir en el niño los sentimientos de aprecio familiar y, esto consiste en hablar mal del padre o de la madre, de los abuelos, de los tíos, etc. las faltas de expresión de amor o no conversar con el niño y no mostrarle afecto es también un daño psicológico.

Otra forma de maltrato psicológico, es destruir las pertenencias sentimentales del niño, cómo son: sus juguetes, su ropa, sus dibujos o deshaciéndose de sus mascotas; asustarlos con personajes nocturnos y aún más grave iniciar a un niño en una psicodependencia cómo son las drogas, siendo esto un grave delito. Por último, otro de los problemas de maltrato psicológico es el perfeccionismo compulsivo, que consiste en exigirle demasiado, de mucho acoso, exceso de disciplina, excesiva carga de responsabilidad.

Sobre el acoso y el perfeccionismo compulsivo, tenemos dos casos reales.

En 1953 cinco iglesias fueron quemadas en Oklahoma, después de una ardua investigación, la policía capturó a la responsable, su nombre era Elvira Jones, una jovencita de 13 años de edad. Ella declaró ante la policía y la prensa, lo siguiente: “Mis padres son unos abusadores y fanáticos religiosos, que me exigen pasar muchas horas en la iglesia cada domingo, si yo no lo hago me castigan severamente así que no me quedó otra alternativa que quemar todas las iglesias que pudiera porque, las odio.”

El segundo caso es sobre Yesenia, una jovencita de 12 años de edad, su padre era un líder religioso en su comunidad, era muy estricto, intransigente, no admitía errores en su familia, era un perfeccionista compulsivo. Cuando Yesenia tenía 7 años de edad, su padre comenzó acosarla psicológicamente, le decía que tenía que ser la mejor de la clase, en conducta y en rendimiento académico, esta frase le era repetida muchas veces durante todo el día. También le decía que tenían severas deudas y mala alimentación, causada por mantenerla en el colegio y pagar sus estudios, su padre le decía: ¡Yesenia no nos avergüences, no vengas a casa con malas calificaciones! A los 12 años, Yesenia no aguanto más el perfeccionismo de su padre, comenzó a perder la motivación por los estudios y llena de pánico por lo que le esperaba en casa, decidió tomarse un veneno para ratas, fueron dos semanas difíciles para los médicos, quienes intentaron salvarle la vida, después de unos días falleció.

Yesenia le dejó una carta a su padre, que decía: “Papá, muchas gracias por quererme tanto, tenía mucho miedo que usted se enterara de que estoy fallando en los estudios; gracias por alimentarme, por vestirme y por pagar mis estudios; yo sé que tú me castigabas duro porque querías lo mejor para mí. Papá, perdóname por haber sido perezosa y desobediente. Cuánto me duele saber qué has gastado todo tu dinero en mí, y soy una niña que te ha defraudado. Papá, gracias por todo lo que me diste y perdone mi fracaso.”

Estos dos casos son solo una muestra de lo que significa ser un perfeccionista irracional.

Que Dios te bendiga.

Continuará...




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