Familia

 

 

LA ARMONÍA FAMILIAR INTERRUMPIDA 3

2018-09-04 Por: Pr. Juan Estrada 23

LA ENVIDIA DENTRO DE LA FAMILIA

Una de las recompensas del esfuerzo es haber conseguido lo que querías, o aquello que necesitabas y que es de utilidad para tu vida diaria o tu trabajo. Las cosas materiales en ocasiones son importantes, pero también son importantes los esfuerzos hechos para lograr tener una profesión y/o crecer como persona; la mayoría de lo que obtenemos los podemos llamar una bendición.

Tus bendiciones pueden llegar a molestar a otras personas, esa molestia se llama “envidia,” la cual se define como: “un sentimiento de desdicha o de insatisfacción por no poseer lo que tiene otra persona, ya sea tangible o intangible.” Este sentimiento de insatisfacción es un gran problema para muchas personas ya que en su deseo de obtener lo que otros tienen, pierde la capacidad de ver lo que ellos han obtenido, es decir, la persona se ciega al desear lo de otros y pierde el interés por lo que ella tiene. Este sentimiento es muy común en nuestra sociedad, los medios nos trasmiten el sentimiento de la envidia a través de mil y una formas, donde las personas deben buscar lo que quieren.

La envidia puede surgir dentro de la familia en primera línea -tus padres y hermanos(as). Es triste ver como los hermanos envidian lo que otros tienen. En ocasiones este problema puede llegar a ser creado por los mismos hermanos o los padres, el favoritismo en los hijos puede crear este sentimiento en aquel hijo(a) que se menosprecia; ante esta situación no sólo se crea el sentimiento de la envidia, sino que también puede traer al rencor y el odio.

La Biblia relata una historia un tanto peculiar sobre el tema de la envidia en la familia. (Ver Génesis 37) Jacob tenía doce hijos, de los cuales los dos menores José y Benjamín eran hijos de la mujer que había amado. De todos sus hijos, al que más le demostraba su cariño era a José, a quien enviaba con sus hermanos a fin de conocer el comportamiento de ellos y en una ocasión le dio un regalo especial. José contaba a sus hermanos algunos de sus sueños; en sus sueños veía que sus hermanos se postraban delante de él. La actitud de Jacob hacia José, había llevado al resto de sus hijos mayores a crear el sentimiento de la envidia (Génesis 37: 11).

Jacob no se dio cuenta que el favoritismo entre sus hijos, había creado enemigos dentro de su propio hogar, sus hijos mayores no soportaban a José, le pusieron el sobrenombre de “el soñador.” La envidia creada en el corazón de sus hermanos los llevo a tomar la decisión de deshacerse de él, eliminar el problema, el odio había empezado a germinar en sus corazones, porque ellos no habían podido alcanzar plenamente el favor de su padre. Creían que, si José desaparecía, se solucionaría el problema.

Esta historia es una de tantas historias que se repiten en muchas familias de hoy. Si tú eres padre o madre, recuerda que el favoritismo de los hijos puede generar en tus otros hijos o hijas la envidia, no estamos hablando de regalos especiales,  estamos hablando de la expresión de nuestros sentimientos hacia los hijos; el problema de la envidia entre hermanos, puede crear en ellos separación de familias, en las cuales los hijos afectados cuando sean mayores no quieran visitar a los padres o no quieran encontrarse con sus hermanos en reuniones familiares, porque a pesar del tiempo, las cicatrices y los recuerdos están presentes en sus corazones.

¿Cómo podemos evitar la envidia en nuestra familia? Así como Dios ama a todos sus hijos por igual, tanto al que es fiel, como al desobediente. Él dio su vida por todos, sin mirar que carácter, que aptitudes, que diferente sea de otro o como sea su vida, nos ama a todos por igual. Esta cualidad es la misma forma para amar a los hijos, El Salmo 127: 3 dice “Los hijos que tenemos son un regalo de Dios. Los hijos que nos nacen son nuestra recompensa” TLA. Dios te ha dado la oportunidad de tener hijos y de amarlos a todos por igual, el Señor quiere que todos aprendamos a amar a nuestros hijos por igual (Tito 2: 4).

Si en tu vida existe la envidia incontrolable, necesitas hacer cambios. No debes permitir que tu corazón sea corrompido, es por eso que debemos tener una mente sana, para tener un cuerpo sano. El sabio Salomón escribió que la envidia te destruye por completo (Proverbios 14: 30).

Recuerda el texto que “los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas” (Isaías 40: 31 p.p.)

Que el Señor te ayude y que pueda crear un corazón limpio, cambiar el corazón de piedra y poner un corazón de carne.




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