Estudios biblicos

 

 

LOS PELIGROS OCULTOS DEL HALLOWEEN 1

2018-10-22 Por: Pr. Efraín A. Sánchez (1943-2015) 20

“Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en el olvido… también su amor y su odio y su envidia fenecieron ya;  y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol” (Eclesiastés 9: 5-6)

Una de las fiestas más populares y folclóricas del año, es la que todos conocemos como Halloween o Noche de Brujas. Es una fiesta que se caracteriza por los disfraces tenebrosos, escenas macabras, gritos de horror, dulces para los niños, calabazas en las puertas de las casas, símbolos ocultistas del más allá y toda clase de diversión con perfil fantasmagórico.

El Halloween  también ha llegado a ser una festividad muy lucrativa. Después de la Navidad ocupa el segunda lugar en ventas millonarias. El cincuenta por ciento de los norteamericanos desean adornar su casa para esta festividad y uno de cada tres adultos compra o un disfraz o un símbolo típico de la ocasión. Siempre hay algo que comprar y llevar a la casa para los niños.

Por lo general la fiesta de Halloween  aparece ante nosotros como una fiesta agradable, más bien infantil, inocente hasta necesaria para desestresarnos;  sin embargo esta fiesta no es tan inocente e inofensiva como aparenta ser. En cada Halloween hay peligros ocultos muy serios que son de alto riesgo donde se compromete la salud física, mental y espiritual de los que se involucran en este asunto. Esta advertencia nos lleva a hacernos las siguientes preguntas: ¿Qué hay detrás de los dulces, los disfraces y los símbolos del Halloween? ¿Deben los cristianos participar de esta festividad?

ORIGEN DEL HALLOWEEN

La conocida fiesta de Halloween se inicio hace dos mil años antes de Cristo. En las conocidas regiones de los Celtas. Estos países contaban con una clase sacerdotal muy fundamentalista conocida como los druidas. Los sacerdotes druidas creían, defendían y enseñaban doctrinas ocultistas como la inmortalidad del alma, la adoración del sol, la existencia de un lugar de purificación espiritual después de la muerte como lo es el purgatorio. También creían en la transmigración del alma, la reencarnación, la adivinación, el culto a los muertos, y por supuesto creían y adoraban a Satanás. Para los druidas, Satanás era el dios Samagín o dios de la muerte y las tinieblas. A Samagín lo veneraban para conseguir sus favores y su protección. Es en la Antigua Bretaña e Irlanda donde se inicia el día de Halloween o sea el día del dios de las tinieblas, Satanás. 

Los sacerdotes druidas le enseñaron a los pueblos Celtas que las personas malas cuando mueren son convertidas en animales, Samagín es el dios encargado de decidir en qué animal reencarnará; pero al final del año druida o sea el 31 de Octubre, eran liberados temporalmente de ese cuerpo solo para cambiar de animal. Esos muertos liberados, ahora volvían en espíritu a sus pueblos natales pero solo a vengarse y molestar a los vivos. Ante este temor de espanto, los vivos se disfrazaban la noche del 31 de Octubre para no ser reconocidos y confundir a los espíritus que venían a ellos. El pueblo Celta creía que con los disfraces y las antorchas encendidas podían librarse de las molestias espirituales;  es más, para esa tenebrosa noche de encuentro con los espíritus, los Celtas ponían en las puertas de su casa objetos típicos relacionas con el mundo de las tinieblas; ponían cráneos humanos, ataúdes, imágenes del Diablo, calabazas como símbolos de encantamiento. Los Celtas, al poner estos emblemas en sus casas lo que perseguían era enviar un mensaje a Satanás y sus malos espíritus, su mensaje era: No nos molesten, somos de ustedes, aquí también adoramos al dios de las tinieblas, el dios de la muerte; también seguimos a Samagín.

Por otra parte los sacerdotes druidas iban de casa en casa pidiendo animales para ser sacrificados en honor al príncipe de los demonios. Las personas que daban algún animal o algún presente eran elogiadas y encomendadas a Samagín; las que rehusaban dar eran maldecidas y recibían alguna fechoría a su propiedad; en esto de pedir y dar, consistía el actual “Trick or Treat”

Es muy oportuno recordad que la noche del 31 de Octubre, para los adoradores del Diablo era una noche especial donde Satanás estaba disponible para conceder favores y para responder cualquier consulta; así que era una noche donde los Celtas cara a cara hablaban con Samagín.

Lo tenebroso y cruel en la noche del 31 de Octubre era la forma sanguinaria como los sacerdotes Celtas consultaban al dios de la muerte. De acuerdo con el historiador romano Tácito, los sacerdotes inundaban sus altares con sangre humana; generalmente de criminales y según Cesar otro historiador de la época, decenas de personas eran quemadas vivas en una jaula; mientras más personas eran sacrificadas de esta forma eran los beneficios recibidos por Samagín. Según Lucano, poeta latino del primer siglo, en su obra “Farsali”, si las victimas no eran suficientes, Samagín pedía más personas y animales para el sacrificio. Los padecimientos de las victimas en su estado de angustia y dolor, cuando por falta de sangre comenzaban a agonizar, la forma cómo morían de alguna manera les indicaba la respuesta a sus consultas a Satanás. Según Spence y Tácito, a las victimas les desgarraba el pecho y la forma como veían palpitar el corazón  era otra forma de consulta y adivinación. Por otra parte, las víctimas eran apuñaladas en la espalda y la manera como caían y como se desgarraban era otra forma de consulta al dios de la muerte.

El historiador Dioro señala que esta forma cruel de adivinar y consultar al Diablo la noche del 31 de octubre, era una costumbre que por varios siglos pasó de generación en generación gracias a la tradición infernal de los sacerdotes druidas. Después de la tenebrosa noche del 31 de octubre, noche de espanto, sangre y muerte, los Celtas celebran el primer día de su Nuevo Año. Para los Celtas el año comenzaba el primero de Noviembre, este día fue para los sanguinarios sacerdotes druidas el día de recordar a los muertos. Para esa fecha los árboles comenzaban a botar sus hojas como un símbolo de muerte, oscurecía más temprano y comenzaba el frío.

Los sacerdotes Celtas creían que para el comienzo del otoño, su dios sol llamado “Muck Olla” comenzaba a ser dominado por el dios de la muerte y las tinieblas Samagín, y para aplacar la ira de Samagín, nuevamente los sacerdote volvían a sacrificar animales.

Muchas personas con buen criterio, con alta moral y con buen sentido común, no se explican cómo es que el Halloween, que es una fiesta cien por ciento pagana y diabólica, siga siendo recordada y festejada en una era de tanto adelanto y conocimiento como en la que hoy vivimos.

Pero lo más inexplicable es que siendo el Halloween una festividad satánica, como es que haya personas y pueblos cristianos que sientan una gran simpatía por esto tan cruel y abominable. Los analistas, teólogos y sociólogos han llegado a la conclusión  de que si la misma iglesia, no le hubiera arrebatado la Biblia al pueblo, si la iglesia no le hubiera impedido al pueblo leer la Santa       Palabra de Dios, el amor y la atracción hacia el ocultismo y el espiritismo jamás hubiera avanzado hasta donde victoriosamente  se encuentra el día de hoy. Cuando en los tenebrosos días de la edad media, se quemaba públicamente a los que leían la Biblia, el pueblo espantado se aparto de la única fuente de luz y verdad que tenia para progresar intelectual y espiritualmente. Cuando el mundo quedó sin la luz de la Biblia, el mundo se lleno de la peor de todas las tinieblas. El mundo sin la Biblia se llenó de superstición;  miles de doctrinas satánicas crecieron y florecieron tan rápido como por arte de magia. Entre las doctrinas no bíblicas  está la inmortalidad del alma y el culto a los muertos, tal como lo hacían los satanistas Celtas. También está la del purgatorio, se crearon oraciones para los muertos;  aparecieron misas y velas para los difuntos; al pueblo se le enseñó  a comunicarse con los muertos, a pedirles, a esperar favores de ellos. Al quitársele la Santa Biblia al pueblo, el pueblo se hundió  en un completo espiritismo. En ese tiempo, el mundo fue controlado por legiones de demonios quienes eran adorados y reverenciados con el nombre de las benditas ánimas del purgatorio. Desgraciadamente se hizo exactamente lo que Dios condenaba en su Santa Palabra.

Continuará…

Del folleto original “LOS PELIGROS OCULTOS DEL HALLOWEEN: UNA FIESTA INFERNAL”, Autor Pr. Efraín A. Sánchez




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