Estudios biblicos

 

 

LOS BENEFICIOS DEL PERDÓN 3

2017-12-11 Por: Pr. Juan Estrada 15

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5: 9)

La satisfacción de sentirme libre

Cuando dejé de correr con las tobilleras de peso, me sentía más ligero y me di cuenta que rendía más en mi rutina.

Sentirse libre es estar bien consigo mismo y con nuestro prójimo, no puedo sentirme libre si tengo una mala situación con mi prójimo. El perdón juega un papel de bienestar, deja una actitud positiva y nos libera de toda la carga que nos aflige con respecto a otros.

En las situaciones que peligran las relaciones humanas, es mejor buscar soluciones, una frase muy interesante que se aplica para todo tipo de problemas es: “busca soluciones y no culpables,” por nuestra naturaleza pecaminosa, es muy común acusar y culpar a otros de ciertas situaciones, pero ¿Por qué en lugar de señalar, no buscamos soluciones?; ¿Te puedes imaginar la cantidad de problemas que uno se puede ahorrar? Pero el pecado ha causado un gran problema en nosotros y es que todos queremos estar por encima de los demás.

El desear estar por encima de los otros, fue uno de los problemas que enfrentaron los discípulos de Jesús, en Marcos 9: 33 leemos “en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor.” La situación es difícil de tratar, siempre queremos que nuestra opinión sobresalga, los discípulos no habían entendido el mensaje. Ante la situación, Jesús actuó tomando a un niño y dijo: “cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es el más grande” (Lucas 9: 48), el más pequeño es el más humilde en reconocer lo que es. Cada uno de nosotros debemos actuar como los niños que hacen de sus problemas un tiempo en el olvido. Cuando vemos a un niño que se ha enfadado con otro, no le guarda rencor por siempre, vemos que enseguida ya están juntos como si nada hubiera pasado, ellos tienen la satisfacción de estar libres de cargas, que podríamos considerar tontas.

Quizá te preguntes, pero ¿Qué hago ante una ofensa? La respuesta la encontramos en la Biblia. Leamos en Mateo 18: 15-22:

“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”

Vemos un asunto crucial en el texto, dos personas tienen un problema, lo que Jesús le enseña a las personas es que busquen la reconciliación, ya seas el ofendido o el ofensor, ve a la otra parte y busca la forma de reconciliarte con él, antes que la situación se haga pública o se corran rumores, pero si su actitud es negativa, inténtalo de nuevo, si es necesario busca testigos, si sigue reacio inténtalo de nuevo, la importante es limar las asperezas, para sentirte bien, haz de tu enemigo tu amigo, ya que si buscas la manera de buscar la paz con tus semejantes, formarás parte de aquellos dichosos que son pacificadores, recuerda que ellos “serán llamados hijos de Dios”(Mateo 5: 9).

Y la pregunta de Pedro quizá este en nuestra cabeza ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? No podemos otorgar un perdón limitado, porque si fuera así, al cabo del tiempo volveríamos a tener cargas que nos opriman. “El perdón, ya sea de parte de Dios o del hombre, es mucho más que un acto judicial. Es el restablecimiento de la paz donde ha habido conflicto (Romanos 5: 1). Pero el perdón es aún más que eso: incluye también los esfuerzos por restablecer al hermano que ha errado”

Continuará…

Que Dios los bendiga




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