Estudios biblicos

 

 

LOS BENEFICIOS DEL PERDÓN 1

2017-11-27 Por: Pr. Juan Estrada 16

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el calcañar” (Génesis 3: 15)

En una ocasión me dijeron que era bueno hacer running (salir a correr) con un peso extra, ya fuera unas tobilleras o unas mancuernas; así que un día decidí practicarlo, el primer día fue muy difícil hacer mi rutina, termine más cansado de lo habitual debido al peso extra que llevaba mi cuerpo.

Nuestra vida se va llenando de peso, las preocupaciones, los problemas: familiares, personales, maritales y sociales, la presión del trabajo y el estrés, son pesos que se suman a nuestra pesada carga diaria. Debemos aprender a liberar toda la tensión que sufrimos para vivir más relajados. Muchos pesos se van dejando a lo largo de cada día, pero hay uno en especial que nos lleva encorvados durante mucho tiempo, y nos referimos a olvidar las ofensas y los daños recibidos por otras personas, esos daños pueden convertirse en grandes males, por guardar rencor, y eso dificulta otorgar el perdón.

Aunque la pronunciación de la palabra perdonar es fácil, es difícil decirla a otros, sobre todo a quien nos ha hecho daño. Debemos tener en cuenta que el perdón es un regalo que se ofrece, de la misma manera que Dios nos lo ofrece a nosotros.

Las ofensas, causan cargas

Existen muchos pasajes bíblicos que dejan una enseñanza sobre las cargas que se generan por hacer el mal, no solo contra nuestro prójimo, sino también hacia Dios. Si leemos Génesis entrelineas, encontraremos muchos casos.

El primer caso lo vemos en Génesis 3, el pecado que cometió Adán y Eva, trajo una carga tremendamente pesada sobre la humanidad y esta ha ido subyugando a la humanidad con la necesidad de buscar una reconciliación y sentirse libre de la culpa del pecado.

Ante el pecado, Dios tuvo la bondad de reconciliar a la humanidad, así que dio la promesa de un salvador, que volvería el corazón hacia Dios y les devolvería la paz y la seguridad que tenían antes de pecar (Génesis 3: 15) promesa cumplida con el primer advenimiento de Jesús y su sacrificio. Estas palabras fueron una garantía para ellos, la cual les ayudó a sentirse mejor, aunque con culpa, pero con la seguridad del perdón.

Continuará…

Dios los bendiga




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