Devocionales

 

 

UNA NUEVA VIDA

2019-07-20 Por: Pr. Juan Estrada 16

“Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.” (2 Crónicas 7: 14 NVI).

Dos de las promesas más grandes de Dios hacia la humanidad son: perdonar sus pecados y restaurar la tierra.

Juan 3: 17 dice: “Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.” Dios ha dado el perdón a la humanidad a través de su Hijo Jesús, fue Él quien dio su vida en sacrificio por la humanidad para que a través de esta entrega todos puedan alcanzar la salvación, la cual es gratuita para todo aquel que la acepte y declare que Jesús es su Salvador.

En Isaías 65: 17 dice: “Presten atención, que estoy por crear un cielo nuevo y una tierra nueva. No volverán a mencionarse las cosas pasadas, ni se traerán a la memoria.” Dios desde mucho tiempo atrás ha prometido la recreación de nuestro planeta, crear un cielo y una tierra donde las cosas del pasado no tendrán cabida y ni siquiera se recordarán. Juan completa esta promesa y escribe: “vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir […] les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir” (Apocalipsis 21; 1, 4). Todo será hecho nuevo.

Promesas que son para nosotros, el único requisito para acceder a ellas es aceptarle como tu Salvador personal y mantener una relación íntima de comunión con Él.

Que tu oración este día sea: Señor, tus promesas me hacen fuerte ante las adversidades, confío que pronto las recibiré, lo creo y lo acepto en el nombre de Jesús, Amén.




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