Salud del cuerpo

 

 

AMIGDALITIS

2016-10-08 Por: Carolina Raquel Godines Fragoso 11

“Ya estoy ronco de tanto gritar; la garganta me duele…” (Salmos 69:3, DHHD)

Las amígdalas, son un par de nódulos de tejido linfático situados en la zona posterior de la garganta, son parte del sistema defensivo del organismo contra las bacterias y otros microbios dañinos que penetran por la nariz y la garganta. En ocasiones, crecen y se inflaman, lo que se conoce como amigdalitis.  Los virus y bacterias pueden provocar amigdalitis; el estreptococo, bacteria responsable de la  estreptocócica y otras infecciones frecuentes, es la más común.

Es característico que la amigdalitis comience con  una irritación en la garganta que produce dolor al deglutir, lo anterior puede extenderse hasta el oído y ser acompañado de fiebre, dolor de cabeza, vómitos  e indisposición general. Es común, que también se hinchen los ganglios linfáticos  de ambos lados de la mandíbula.

 Si no se atiende, la amigdalitis de tipo estreptocócico se puede complicar con fiebre reumática o con glomerulonefritis, un trastorno renal delicado.  Este padecimiento por lo general se desarrolla  si el estreptococo infecta el tejido entre la amígdala y el músculo faríngeo en la parte posterior de la garganta. En casos graves, la hinchazón puede obstruir las vías respiratorias provocando una emergencia médica.

El médico puede determinar con facilidad si las amígdalas han crecido y enrojecido, presionando la lengua y observando el interior de la boca. Y la garganta con la ayuda de un dispositivo luminoso. Es posible que las amígdalas secreten pus amarillento y estén recubiertas por una película blancuzca. La prescripción médica más común consistirá en diez días de tratamiento oral con antibiótico.

Es posible que también se practiquen cultivos a otros miembros de la familia y se prescriba los medicamentos necesarios  a los portadores asintomáticos para evitar la propagación de la infección. La amigdalitis viral no responde a los antibióticos; generalmente se cura sola en varios días. Si la amigdalitis es recurrente, se vuelve crónica o desarrolla abscesos, se puede recomendar la cirugía para extirpar las amígdalas.

Los siguientes tratamientos no sustituyen a los antibióticos. Sin embargo, pueden aliviar la irritación de la garganta, la fiebre y otros síntomas.

Los terapeutas recomiendan inhalar esencia de bergamota una vez a la semana.

Beber té de equinácea, manzanilla y escobilla. Los homeópatas suelen usar acónito, gárgaras de fitolaca, o si se presenta pus o un absceso, Hepar sulfuris calcereum.  Las tabletas de cinc también se recomiendan para la irritación de garganta, además de que  activan el sistema inmunitario. Hacer gárgaras es un antiguo método que alivia la irritación de garganta temporalmente. Siendo la combinación más antigua la del agua tibia con sal, otra mezcla efectiva es mezclar dos cucharadas de vinagre de manzana con una taza de agua tibia.

Otros remedios caseros conocidos son el usar un humidificador con vapor templado en la habitación, o inhalar vapor de vinagre caliente, o bien, ingerir una mezcla de jugo de limón con agua caliente y miel. El ajo es un agente antibiótico muy poderoso, puede ingerirse en infusión, masticarse crudo o licuado con limón y miel.

 Bendiciones




ÚNETE A LA COMUNIDAD MANAPDC

¿Tienes alguna pregunta para nosotros?
Te queremos escuchar. Estás en familia.

ESCRIBENOS