Salud del cuerpo

 

 

INTOLERANCIA A LA LACTOSA

2016-09-03 Por: Carolina Raquel Godines Fragoso 9

“Él le pidió agua, y ella le dio leche; en tazón de nobles le presentó crema.” (Jueces 5: 25)

Las personas que no toleran la lactosa son incapaces de digerir la leche y sus derivados, porque no tienen cantidades suficientes de lactasa, la enzima que se necesita para digerir la lactosa, o azúcar de la leche. En lugar de descomponerse y convertirse en glucosa (azúcar presente en la sangre), la lactosa permanece intacta en los intestinos, absorbiendo grandes cantidades de agua. Esta acumulación de líquido estimula las contracciones rítmicas del intestino que obligan a los alimentos a avanzar por el tubo digestivo, y se producen gases, cólicos y diarrea. Además, determinadas bacterias del colon fermentan la lactosa, lo que produce una acumulación todavía más grande de gases, así como la evacuación de heces acuosas y ácidas.

Es característico que el malestar y la diarrea ataquen durante la siguiente hora después de  consumir lácteos, y que desaparezcan  un día después de eliminarse de la dieta.  El grado de intolerancia a la lactosa varía  de una persona a otra. Algunos tienen problemas sólo si toman demasiada leche, mientras que en otros  hasta las cantidades  más pequeñas desencadenan los síntomas.

Muchos bebés nacen con deficiencia congénita de lactasa. Algunos adultos tienen  otras enfermedades intestinales que inhiben la producción  de lactasa.  Por regla general, sólo los bebés requieren atención médica, se les debe suministrar una fórmula que no contenga lactosa. El médico también recetará complementos de calcio.

Las personas que presentan intolerancia a la lactosa, pueden satisfacer sus necesidades de calcio, sustituyendo los productos lácteos  de su dieta con otros alimentos, que también contienen este mineral en cantidades apreciables, como las verduras de hoja verde y las legumbres.  Los quesos añejos, la leche cortada, la crema ácida,  el yogur de cultivos vivos y la leche enriquecida con bacterias buenas contienen menos lactosa y, por lo general, se toleran mejor que la leche no tratada.

Ahora existen muchas otras opciones de las que se puede echar mano, sobre todo para las personas que tienen gusto por la leche, existen entre sus variedades: la leche de soya, de almendras, de alpiste, de coco, de avena y muchas otras con menos lactosa.

Otras causas de síntomas intestinales:

Intolerancias alimentarias o problemas de malabsorción  pueden provocar inflamación, gases y diarrea similares a los de la  intolerancia a la lactosa. El síndrome de intestino irritable también es otra posibilidad.

 Bendiciones.




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