Salud del cuerpo

 

 

EL BUEN DESCANSO 1

2021-07-10 Por: Autorización de Fundación Vivo Sano 45

El sueño es esa dimensión misteriosa que visitamos todas las noches, es parte fundamental de nuestras vidas, pero entraña grandes misterios, porque realmente, ¿sabemos qué hacemos mientras dormimos?

 

Cuando dormimos plácidamente durante toda la noche, no observamos la utilidad de abandonar la consciencia durante el tiempo que empleamos “aparentemente” solo en dormir. Eso es porque cuando dormimos bien todo funciona a la perfección; ahora, cuando no dormimos o dormimos fatal, podemos observar todo lo que se deja de hacer por nuestra salud, aquello que puede funcionar mal física, emocional y mentalmente, y que nos ofrecerá una clara perspectiva de lo imprescindible que es para nuestra salud el tiempo que dedicamos cada noche al sueño. En realidad, sin dormir nada, moriríamos a los pocos días y un sueño deficiente afecta negativamente a nuestro estado de salud física, a nuestras emociones y a nuestro estado mental. Por eso, dormir bien es fundamental para nuestra salud física, ya que durante el sueño recuperamos múltiples sistemas fisiológicos desgastados y erosionados durante nuestra actividad diurna, reparamos daños en tejidos y rearmamos nuestro sistema inmunológico.

 

Además, ordenamos toda la información percibida por nuestro cerebro de manera consciente e inconsciente y, así, el sistema mente-cerebro se deshace durante el sueño de lo intranscendente, reforzando y archivando en nuestra memoria solo aquello que es importante y necesario para nuestra supervivencia. A nuestro cerebro no le gustan los trasteros. Consecuentemente, si no dormimos o dormimos fatal, nuestro estado de salud mental se descompone, los procesos intelectuales y sociales se vuelven torpes, resulta difícil razonar y hablar, el pensamiento creativo desaparece y nos volvemos insociables; vamos, que nos transformamos en unos ojerosos e intratables gruñones.

 

A su vez, el cuerpo también se desmorona, el mal dormir conlleva una disminución de nuestra calidad y esperanza de vida al desestructurarse el sistema endocrino que se encarga de fabricar las hormonas que nos hacen dormir y despertar y, a la vez, también limpian y reparan hasta el último intersticio de nuestros complejos sistemas físico y psíquico con el objeto de mantenernos vivos, sanos y felices.

 

MELATONINA, SEROTONINA Y CORTISOL

 

La hormona que reina durante el sueño es la melatonina, es una hormona nocturna que precisa de su hormona precursora, la serotonina, que es una hormona diurna. Ambas son complementarias y se producen en la glándula pineal, en el centro del cerebro.

La glándula pineal es como una antena que percibe las fuerzas geofísicas que nos envuelven. La fuerza electromagnética en forma de luz, calor y pulsos variables del campo geomagnético, encienden y apagan los interruptores de la actividad endocrina de la glándula pineal conectándonos a los ciclos del día y la noche. ´

 

Durante el día, con la luz y el calor del sol, la glándula pineal fabricará serotonina, que servirá de precursora a la melatonina; sin serotonina durante el día, no habrá melatonina por la noche y no podremos dormir cuando llegue la hora. Y durante la noche, con la ausencia de luz y calor, y si ha habido suficiente serotonina, la glándula pineal fabricará la deseada melatonina, aquella que nos lleva a dormir y así poder reparar y limpiar el cuerpo y la mente.

 

Melatonina y serotonina son las chicas buenas, su labor conjunta nos hace dormir y curarnos.

 

FERNANDO PÉREZ FERNÁNDEZ. Vicepresidente de la Fundación para la Salud Geoambiental

 

www.saludgeoambiental.org

 

vivosano.org/el-buen-descanso-la-influencia-del-ambiente-en-la-calidad-del-sueno-y-la-salud/




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