Salud del cuerpo

 

 

LA ALIMENTACIÓN: PREVENCIÓN Y LONGEVIDAD 1/3

2018-09-08 Por: Autorización de Fundación Vivo Sano 28

La afirmación categórica de que la alimentación es clave para envejecer con salud parece no dar lugar a dudas. También podemos decir en voz alta que vivimos en uno de los países con mayor esperanza de vida. Tenemos el elixir de la longevidad, ¿no es así? Si vivimos mucho más que antes, ¿Por qué tanta preocupación por la dieta occidental?

 

Aquí empiezan todas las preguntas. Empieza el gran mar de contradicciones en el que estamos inmersos. Y es que en el campo de la ciencia nutricional ni todo es blanco ni todo es negro. La paradoja nutricional está a la orden del día: la abundancia de alimentos no asegura la correcta nutrición, la sobrealimentación  suele ir acompañada de malnutrición, vivimos más años, pero la obesidad es considerada una pandemia, las enfermedades cardiovasculares son la primera casusa de muerte en el primer mundo y las enfermedades crónicas más prevalentes en la sociedad están relacionadas con la opulencia. Resulta que la opulencia sin cultura alimenticia no es buena, pero ¿Quién se encarga de la cultura alimenticia de la sociedad? Todo parece una enorme contradicción, multifocal, multifactorial, multidisciplinar.

 

Pero no nos alejemos de lo que debería ser una verdad inexorable, el estilo de vida de una persona es determinante en su salud. Ya lo decía el padre de la medicina: “Somos lo que comemos”. Una frase de conjunción simple pero de trasfondo complejo. Tanto que la propia medicina en algún momento la olvidó. Lejos quedó la figura del médico de familia que preguntaba a sus pacientes por sus hábitos y preocupaciones. Vivimos inmersos en el mundo de las facilidades y de las prisas. Por supuesto, cambiar hábitos nunca es fácil.

 

También nos habla de esto la epidemiología, en las zonas más longevas del planeta el ritmo de vida es otro pero ¿Cómo compararnos con el estilo de vida de un centenario que vive en las montañas del Himalaya? Es una utopía.

 

Me gusta hacer esta comparación porque nos hace enfrentarnos a la lucha interna que supone la prevención. Si estoy sano, el esfuerzo que significa el cambio puede llevarnos al conflicto. Cerrar los ojos e imaginar cómo es la vida de este hombre es un ejercicio interesante. Lleva una vida tranquila, en un entorno natural, prepara su comida con esmero cada día y da largos paseos respirando aire fresco. El hecho de estar muy alejados de esta realidad puede alejarnos también de la prevención.

Lo que nadie nos dice es que no hace falta tal cambio, el organismo responde a pequeñas mejoras y las comorbilidades de la senectud se ven reducidas cuando tenemos un espíritu fuerte, un compromiso con nuestro cuerpo y vivimos en equilibrio.


ELISA BLÁZQUEZ, Nutrición y dietética de CMI-Clínica Medicina Integrativa


www.vivosano.org/alimentacion-prevencion-longevidad/





Autor
Autorización de Fundación Vivo Sano

Más información del autor

ÚNETE A LA COMUNIDAD MANAPDC

¿Tienes alguna pregunta para nosotros?
Te queremos escuchar. Estás en familia.

ESCRIBENOS